Se denomina un aborto cuando se pierde una gestación que no supera las 22 semanas de embarazo o antes que el feto llegue a pesar los 500 g. Puede que una mujer no llegue a sentir los síntomas de embarazo y sin darse cuenta de que esté embarazada sufre un aborto natural, y pensar así que le vino la regla de forma natural (quizás con un poco de retraso o un poco más intensa).

 

En las primeras semanas de gestación es muy común que ocurra, en cuándo más riesgos se corren de tener un aborto espontáneo y es por esto que se recomienda esperar hasta el 3° mes de embarazo para poder asegurar que vaya a seguir todo de forma esperada. No se sabe por estadística del porcentaje de abortos naturales en España, pero se reconoce que dentro de las 4 primeras semanas la tasa es muy alta.

 

Puede que se produzcan por anomalías en los cromosomas del embrión, puede que también influya la edad de la mujer que queda embarazada (si esta es muy joven o si ya está muy cerca de su menopausia), e incluso se relacionan mucho con la ingesta de alcohol y drogas, o alguna dependencia a vicios poco saludables. También se han relacionado a los abortos la radiación, los gases anestésicos y productos químicos para limpieza en seco.

 

Son más los factores que pueden afectar y debemos mantenernos informadas, incluso cómo actuar luego de sufri
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