Ya sea por residir en el territorio español por estudios, trabajo o situaciones familiares, podemos contratar un servicio de seguridad sanitaria privada aunque no seamos nativos españoles. Diferentes empresas reconocidas en el mercado de los seguros médicos ofrecen estos productos especiales para extranjeros que residan en España.

El interesado puede o no tener los papeles de la residencia española, lo que la entidad le exigirá es que posea una cuenta bancaria (puede o no ser el titular de ella) y que forme parte del empadronamiento o que contenga algún certificado del motivo por el cual debe estar determinada cantidad de tiempo en el país.

No son del mismo coste que los servicios ofrecidos para españoles nativos, pero resulta ideal para esos casos en que el inmigrante, o el rentista, no puede acceder al servicio sanitario social y público, debido a que no reúne las condiciones necesarias. Son situaciones especiales, pero existen alternativas al estilo de los productos de medicina privada.

Este servicio de sanidad privada no incluirá prestación farmacéutica, pero sí los asistirá en la medicina básica y primaria, lo cual incluye: asistencia de infantes, partos, urgencias y vacunación. Para poder ser aceptado y hacer uso de estas prestaciones deberán estar empadronados al menos un año en territorio español, y poseer algún documento de identidad que identifique a la persona.

Esto le costará alrededor de 59 euros al mes para menores de 65 años de edad, si el interesado lo supera entonces el coste puede ser el doble. Sanitas, Adeslas y Asisa tienen un plan para extranjeros en España.